jueves, 27 de junio de 2013

Ana Lucia un ejemplo a Seguir

Ana Lucía Rico Gutiérrez, es  una joven emprendedora de 23 años de edad,  vive en el barrio Simón Bolívar en el municipio de Itagüí.

 Cuando estaba muy joven asistía a la fundación “Casa Talentos Especiales”, este es un lugar diseñado  para personas con limitaciones físicas y diversidad funcional. “Yo asistía  a clases de pintura en Oleo y hacía un curso de emprendimiento y planes de negocio en la misma fundación con un instructor del SENA”, expresa Ana  Lucía.

SU DISCAPACIDAD
“El día dos de octubre de 1997  a las 2:30 de la tarde me encontraba jugando a la vuelta canela buscando caer de pie y una de las caídas fue sentada. En ese momento no sentí mis piernas entonces mis papás me llevaron al hospital, después de practicarme muchos exámenes y de estar un  mes internada en el hospital, me diagnosticaron  Trauma Raquimedular”.

El Trauma Raquimedular es una lesión ocasionada a la médula espinal a través de la columna vertebral, en donde las vértebras lumbares están más expuestas al trauma porque son las menos vascularizadas y su relación entre el raquis y la médula es más estrecha.
La identificación de la lesión está dada por signos motores, sensitivos y superficiales y en algunos casos por el dolor. En otras situaciones  el afectado jamás presenta signos que evidencien la lesión Raquimedular; es así, como ella se revela al personal médico por medio de radiologías: rayos X o tomografía axial.

Ana estuvo hospitalizada un mes, pues este era el primer caso en el mundo en el que  una persona no podría volver a caminar por haber tenido una caída. Al salir del hospital inició rehabilitación con terapias, fisioterapias, controles con neurología y psicología.
Afirma que siguió una vida casi normal y aunque en su adolescencia sintió ganas de hacer muchas cosas esto nunca fue ni ha sido un impedimento para salir adelante y hacer lo que quiere, pues para ella la discapacidad solo es una condición limitante.

SUS SUEÑOS
“Siempre soñé con estudiar en el Sena porque es una institución con mucho prestigio y las personas que estudian allí salen muy bien preparadas”.

Su padre trabajaba en una empresa en la que desempeñaba labores logísticas, fue así como Ana Lucía empezó a trabajar en esta área y decidió estudiar este programa en el Sena. Después de haberse presentado en repetidas ocasiones, pasó  y actualmente está estudiando Técnico en Desarrollo de operaciones logísticas en la cadena de Abastecimientos y dice sentirse feliz porque el programa no solo le permite conocimiento sino que además le da la posibilidad de poner en práctica estos conocimientos.

CAMBIO DE VIDA
Dice que ve la vida de otra manera, “hoy después de llevar cuatro meses estudiando en este lugar Siento que me ha cambiado la vida porque me ha permitido concluir y llevar a cabo algunos proyectos personales y me di cuenta de la capacidad que tengo para cumplir las metas propuestas y a asumir retos como aprender a conducir mi propio vehículo”.  Expresa que se ha convertido en una persona más independiente pues actualmente está viviendo sola y esto le ha dado más estabilidad emocional.

Expresa que se siente orgullosa de pertenecer a esta institución porque hay mucha  calidad humana, hay respeto hacia los demás, cordialidad y una sana convivencia entre las personas.
Ana Lucia, un ejemplo de vida.

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